lunes, 18 de mayo de 2009


Un dia.. ..enmedio de una situación emocional adversa, llego una tarde, estaba enferma , lucia mal físicamente y se postro enfrente de mi negocio, parecía cansada, hambrienta.
Era una perra , tendría unos 8 meses de edad, vagaba y hacia una pausa en su camino.
Nos miramos un momento y movio la cola.
Me extraño muchísimo su actitud, yo no tenia el animo de nada y solo segui con mis aburridas labores, la perra dio un vuelta y se acomodo ahí mismo en la entrada.
Despues observe que ahí seguía echada en la entrada principal después de unas horas.
Me acerque y le di agua, la que bebió con rapidez.
Luego llame a mi hija pequeña y la envíe a comprar croquetas para perro. Las puse en el suelo y las comenzó a comer ávidamente, al parecer no lo había hecho en días. Movia la cola de un lado a otro emocionada. Mi hija y yo observábamos la escena .
Luego a la hora de cerrar , le hice señas para que se alejara para cerrar la puerta.
Al siguiente dia se presento de nuevo a mediodía, en la entrada, me vio y meneo la cola, esta vez me hizo sonreir y le puse agua en un recipiente y croquetas del dia anterior.
Comio rápidamente y bebió agua, estaba cansada pero se veía mejor que antes.
La escena se repitió 2 dias mas, Mi hija estaba feliz que la perra regresara cada dia, cuando me dice: “Papa quiero que la perrita se quede en casa”.
Pense en los acontecimientos y sentía que esta decisión seria importante.
Durante sus visitas había ocasionado en mi sentimientos que hacia mucho no experimentaba.
Jugaba con una pelota que yo lanzaba y ella recogía para traerla y repetir el juego, se sentaba y segui jugando, jadeando pero imprimiendo toda su energía.
Decidi mantenerla en casa y comenzó una nueva etapa en nuestra vida.
Hoy, “Madonna” es símbolo de amor y ternura, poseedora de un corazón enorme, leal …..
Es agradecida, juguetona y tierna . “Me rescataba entonces de mi soledad”, en momentos difíciles; como dice una canción.
Ello me enseña a apreciar a los seres vivos, a las plantas y a la Tierra y valorar la vida en todos sus contrastes.
Una persona que se cultiva a si misma es capaz de tener la sensibilidad y la conciencia de amar todo lo que le rodea.